Una mudanza de Nueva York a Poughkeepsie ayudó a James a prosperar.
Para James, mudarse de Nueva York a Poughkeepsie fue un gran paso hacia la independencia y las oportunidades.
Con la orientación de su gestora de cuidados, Barbara, encontraron los apoyos y las conexiones comunitarias adecuados para que James prosperara. Ahora, James se expresa a través del arte, asiste a un programa diurno que le encanta y sueña con posibilidades futuras, desde el empleo hasta la amistad.
Como él mismo dice con la ayuda de su dispositivo de comunicación y una sonrisa: «¡Un chico de ciudad que se ha ido al campo!». Esta historia es un testimonio del poder de la gestión de la atención, la defensa de la familia y la creencia de que todas las personas merecen vivir su vida de la mejor manera posible.
